miércoles, noviembre 23, 2005

Mientras iba en la micro... (18:00 hrs)


(Escrito originalmente en un cuaderno)
Estoy clara que no puedo arreglar el mundo yo sola, sólo tengo 2 manos, unas pocas habilidades, mucho empeño y una mochila cargada de cansancio. Aún asi eso no me detiene... Me siento tan impotente... de no poder hacer nada. No quiero ser Mesías, aunque pienso que él tampoco puede dejarlos a todos contentos... ¿Será que todo el mundo tiene lo que se merece? No lo se. Vengo en una micro bajando a Iquique desde el Boro. Luego de ser un día cargado de malas noticias. Sólo necesito una luz, una pequeña ayudita que me diga... ¡Sigamos, tu puedes! Se me acaban las fuerzas y las esperanzas, no las quiero abandonar, sé que hay algo más, alguien más.

¿Me necesitaran? o ¿Yo los necesito a ellos? es tan difícil disociarse. De carne y hueso tenía que ser... A veces las emociones me guían y otras veces es la razón.
Tomo aire, miro por la ventana, oigo a la gente como conversa con el chofer.(voy reviviendo las imágenes que ví en ese momento) Veo como otros hacen parar la micro desde lejos. Es tanta la gente, tan distinta, tanto por hacer, demasiado, pero ¿cómo?, creo que no puedo dar alimento pero si enseñar a conseguirlo.
Pensar en mi pobre Amiga y en sus dolores, sentir en la embarazada 5 meses de desesperanza y sufrimiento.
Caminar por las calles y ver la pobreza y falta de oportunidades.
Saber de violencia "prometida" por no tener herramientas para "saldar deudas"de otra manera.
Voy saliendo del Boro, más bien de Hospicio y me siento maniatada. "El psicólogo también necesita de psicología" Es como si en estos 3 años sólo habría llenado mi cabeza de "teoría" y que ahora no sirve.

Al fin encuentro mar, lo veo desde lejos. Siento que asi de lejos (El mar y el Boro) están las oportunidades.
Simplemente tengo que hacer todo lo que esté en mí, pero sólo pido al Mesías, si es que lo hay, que haga lo que sea su voluntad y en mí, que así como me hizo aterrizar de la nube, me ayude a asumirlo. Sé que esto de tratar de explotar el campo laboral ayuda al futuro, pero no hay nada que me angustie más que tener la venda de la ignorancia puesta en mis ojos y la sal de la verdad ardiendo en mis llagas mal agradecida, sobervia y vanidad. A fin de cuentas, siempre hay alguien que te necesita más que tu misma... ¿Qué hacer?...

Sigo mirando por la ventana, ya el mar está más cerca. Estoy en Iquique dándome cuenta que mi analogía anterior, es sólo eso; una analogía. Escucho en la radio de la micro "Contigo aprendí" de Armando Manzanero. Suspiro y pienso que si de amor se viviera, solucionaran los problemas, comiera y gratificara, la cosa sería demasiado diferente, demasiado.

Llevo al menos 20 minuto escribiendo y pensando: ¿Podría hacer algo ahora? tengo ganas en el corazón, pero en el cuerpo no está la expresión. Lo siento amiga, NO en este momento, necesito fortalecerme yo antes de que podamos caer.
Paso por el Hospital, veo mucha gente en la urgencia. Quizás sufriendo más que yo. No quizás, es así.
Estoy a pasos del colegio donde los sábados hago algo, una gotita de lluvia... (Taller de prevención de abuso sexual con niños)
Suspiro y me doy cuenta que no todo está perdido. Estoy apunto de llegar a destino. Plaza Pratt y no tengo ganas de nada, ni siquiera de lamentarme. No es buena la expresión que domina mi corazón. Es ácida. Mi cara quizás lo exprese aunque disfrazado. Estoy más cerca y sigo pensando en las diferencias de oportunidades. La veo y me bajo.

*Acotaciones al traspazar.